Septiembre de 1928, Alexander Fleming descubre la Penicilina: Antibióticos y Cirugía Plástica

Penicilina-Cirugía Plástica

Septiembre de 1928, Alexander Fleming descubre la Penicilina: Antibióticos y Cirugía Plástica

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Segun Wikipedia, serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental o casual, o cuando se está buscando una cosa distinta. ¿Cuál es la relación entre Penicilina y Cirugía Plástica?

El descubrimiento de la penicilina se produce en el laboratorio londinense de Alexander Fleming donde concurren varias circunstancias a la vez; es un caso de serendipia. Es en verano pero la temperatura no es alta sino más bien fría, las placas de cultivo de bacterias están más tiempo de lo establecido en un rincón de la mesa y no es un laboratorio extremadamente limpio. A la vuelta de las vacaciones descubre que las placas, olvidadas,  están contaminadas por un hongo, pero alrededor de éste no hay crecimiento de bacterias.

Tras varios años, todavía es difícil su aplicación clínica ya que el cultivo del hongo y la purificación posterior de la penicilina no se consigue en la suficiente cantidad para tratar de forma efectiva a los pacientes.

Y no fue hasta la Segunda Guerra Mundial que su uso se generalizó tanto por la producción de forma masiva como por la efectividad del tratamiento.

Actualmente en medicina y cirugía se usan derivados de la penicilina o a veces la propia penicilina. Se han desarrollado múltiples línea de fármacos y diferentes generaciones de penicilinas que se aplican en todo el mundo.

En Cirugía Plástica el uso de la penicilina y sus derivados es el eje básico para seguir las normas de prevención y tratamiento de infecciones. Dependiendo de la cirugía se usan los antibióticos de forma preventiva con dosis controladas en el momento quirúrgico, que permiten no tener que mantener la mediación después de la cirugía como tratamiento postquirúrgico para completar los ciclos de antibiótico y asegurar la no contaminación como tratamiento directo de infecciones tanto a nivel superficial, como son los tejidos blandos y la piel, como a nivel más profundo, como es en el tejido graso, cavidades o incluso huesos.

En el campo de la Cirugía Plástica y Estética generalmente se emplean en el momento intraoperatorio y con pocas dosis después de la cirugía, y no se deben mantener por más tiempo. Lógicamente si aparece algún caso de infección se debe instaurar el tratamiento específico según la zona de la cirugía y las bacterias más frecuentes en esa localización.

Actualmente estamos muy al día de los estudios sobre contractura capsular respecto a las prótesis de mama, que evidencian la presencia de bacterias como parte del origen de dicha contractura. Los antibióticos tipo penicilina o derivados son poco efectivos sobre estas bacterias. De hecho hay estudios valorando otro tipo de antibióticos para estos casos muy especiales.

Pero por ahora el antibiótico de elección en el campo de la Cirugía Plástica y Estética es la penicilina y sus derivados.

La Dra. Jiménez, Cirujano Plástico, Estético y Reparador, ha sido miembro del Comité de Infecciones y Política de Antibióticos del Hospital Gregorio Marañón de Madrid desde 2004 a 2012.