5 comidas para mejorar tus digestiones

5 comidas para mejorar tus digestiones

Por: Patricia Lighowler-Stahlberg | 27 enero 2019

Si te interesa conocer 5 alimentos beneficiosos, lee atentamente

Como ya explicamos en el post sobre flora intestinal, nuestro sistema digestivo cuenta con una población bacteriana encargada de desintegrar y fermentar los alimentos para poder extraer de ellos los nutrientes necesarios para nuestro día a día. Cuanto más variada sea esta población o microbiota, más saludable será la digestión de la persona.

Los problemas digestivos más recurrentes son cólicos, estreñimiento, diarrea, digestiones pesadas, gases, colon irritable…

Existen ciertos alimentos que favorecen tanto al proceso digestivo en sí como a la microbiota, favoreciendo su diversidad los probióticos y estimulando su crecimiento los prebióticos.

Alimentos que facilitan tu digestión

Si necesitas volver a la normalidad después de las fiestas, debes incluir en tu dieta diaria los siguientes alimentos:

  • Semillas de chía en el desayuno:

Su principal beneficio es el de combatir el estreñimiento gracias a su importante aporte de fibra soluble, que al absorber agua, aumenta el volumen del contenido y facilita la motilidad, e insoluble, actuando como barrido contra los desechos.

Estas semillas actúan de forma eficaz cuando absorben la cantidad de agua suficiente para concentrar toda su fibra. Por ello, si no quieres conseguir el efecto contrario,  toma entre 1-2 cucharaditas al día y aumenta tu ingesta de líquidos.

Deja reposar las semillas durante la noche en un vaso de zumo, leche vegetal o infusión favorita, notarás que durante la noche el líquido se ha convertido en gelatina.

  • Pepinillos en vinagre para el aperitivo:

Un alimento vegetal que contiene infinidad de vitaminas y minerales, ya que al conservarlos en vinagre guardan intactas gran parte de sus propiedades. Contienen altas cantidades de fibra que nos ayudarán a mantener el organismo depurado y libre de residuos.

Además, el vinagre es un buen aliado a la hora de activar el metabolismo lo cual favorece un mayor consumo de calorías, con la consecuente reducción de almacenamiento de grasas en el organismo. Un único apunte: elige un vinagre suave para no irritar al estómago.

  • Sopas en la comida:

Sobre todo en esta época de frío, tómalas con pequeñas cantidades de cebolla, zanahoria, chirivía o nabo y condimentadas con sal marina, salsa tamari (soja fermentada sin añadidos), miso o umeboshi (encurtido japonés)

  • Plátano con yoghurt para la merienda:

El plátano es una de las frutas más digeribles y que mejor combaten la acidez estomacal. Su blanda y suave textura, junto a su alto contenido en celulosa, mejoran la digestión. Además también contienen fibra, por lo que facilita el trabajo intestinal y alivia o previene el estreñimiento. Por otra parte, el yoghurt por su alto contenido de probióticos es uno de los alimentos más digestivos.

  • Verduras para cenar:

Las de sabor un amargo, como las alcachofas, las berenjenas o la rúcula, facilitan la función del hígado y de la vesícula biliar. El hinojo para las cremas, la menta o especias como  los cominos o la cúrcuma pueden ser grandes aliados. El jengibre, una raíz, colabora en la producción de enzimas digestivas. Una cena temprana y ligera, dejando al menos un par de horas antes de irte a la cama, ayudará a tus digestiones.

Otra gran ayuda para tu sistema digestivo será afrontar tus comidas con calma, respirar profundamente antes de empezar y masticar bien los alimentos. Ensalívalos, incluso si es un puré o un batido. Come poco a poco, mantente consciente y rebaja tu nivel de estrés antes de comenzar.

¡Notarás una gran diferencia y tu digestión te lo agradecerá!

Patricia Lighowler-Stahlberg
Sobre Patricia Lighowler-Stahlberg

Patricia Lightowler-Stahlberg es graduada en Fisioterapia por la Universidad Complutense de Madrid.

Tras formarse varios años en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, pero sin llegar a completar la licenciatura, en 2008 comenzó su formación en el Ciclo Formativo de Grado Superior de Estética Integral.

Entre 2010 y 2014 estudió Fisioterapia en la Universidad Complutense de Madrid y un año más tarde se convirtió en Especialista en Fisioterapia Deportiva, también por la Universidad Complutense de Madrid.

A partir de 2012 comenzó su experiencia trabajando en distintos centros deportivos, hasta que en 2018 entró a formar parte del equipo de Clínica Elena Jiménez, donde se sabe que el resultado de la cirugía estética dependerá tanto del proceso quirúrgico en sí como de que el postoperatorio sea lo más rápido, controlado y libre de complicaciones posible.

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