El lipofilling facial o la grasa

El lipofilling facial o la grasa

By: | Tags: | Comments: 0 | enero 10th, 2017

Desde hace más de 40 años los cirujanos plásticos hemos usado la transferencia de grasa para mejorar malformaciones congénitas o para defectos adquiridos. Sabíamos que el procedimiento funcionaba, no por igual en todos los casos, pero que siempre existía una mejora clara de la situación inicial.

 

En los últimos 8 años se han perfeccionado las técnicas para obtener grasa, las cánulas de extracción han reducido sus diámetros, conocemos más sobre la biología de la célula grasa… y podemos ofrecer un tratamiento seguro y optimizado.

 

El proceso consiste en varias fases. En un primer estadío se saca la grasa de una zona del paciente, dependiendo principalmente del exceso graso que este tenga. Este proceso es importante que se realice mediante jeringas pequeñas de unos 10 cc y sin máximo vacío. Nos aseguramos que el traumatismo que sufren los adipocitos es mínimo y van a sobrevivir a todo el proceso.

 

En un segundo paso se procede al procesamiento de dicha grasa para separar lo que denominamos fases. En el mismo contenido graso hay zonas con células más viables o zonas con ácidos grasos que no tienen ninguna supervivencia y que incluso pueden producir inflamación local. El procesado de la grasa se puede hacer mediante sistema de membranas metálicas que separan el tejido de las partes licuadas o mediante centrifugación a diferentes velocidades.

 

En la último paso se procede a la inyección de la grasa que se realiza mediante cánulas finísimas con calibre a veces inferiores al milímetro. La grasa se deposita mediante un movimiento contínuo y sin dejar grandes cantidades en un mismo punto. Se deben crear depósitos a diferentes niveles para generar el volumen adecuado y buscar diferentes tipos de injerto graso, nanofat o microfat, según la zona facial tratada.

 

El proceso requiere unos días de reposo relativo debido a la inflamación local que no suele superar los 7 días. Los beneficios son tanto a corto como a medio plazo. Por un lado se restituye el volumen facial perdido con la edad y a medio plazo las células madre que acompañan a las células grasas, producen una regeneración local que afecta a la desaparición de ciertas arrugas y a una clara mejora de la calidad de la piel.