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Fisioterapia respiratoria: Niños y bebes

LA BRONQUIOLITIS EN EL LACTANTE Y NIÑOS PEQUEÑOS

Es una infección aguda de las vías respiratorias inferiores. Es una infección viral y estacional que va desde octubre hasta Marzo y toca esencialmente a los niños menores de 2 años.

Cómo se reconoce?

Empieza como un catarro nasal (tos, fiebre, nariz taponada) y se complica con una respiración difícil, rápida y con una tos seca y repetitiva. Esto se debe a que la infección llega a los bronquiolos, muy estrechos en los lactantes, y que tienden a taponarse. Esta obstrucción se debe a la inflamación que aumenta el grosor de las paredes de los bronquiolos y al acumulo de mocos. La fiebre, normalmente moderada, no supera los 38.5ºC.

¿Hace falta hospitalizar?

Los síntomas son a menudo impresionantes, pero la bronquiolitis es una enfermedad benigna en la mayoría de los casos que evoluciona favorablemente de 3 a 5 días, aún persistiendo la tos.

¿Cómo se trata?

 En la mayoría de los casos los pediatras prescriben reposo y lavados de nariz. Dentro de la fisioterapia respiratoria podemos utilizar la técnica de aceleración de flujo respiratorio para ayudar a la eliminación del moco.

¿Qué es la fisioterapia respiratoria?

 Es un tratamiento a través del movimiento. Es una técnica preventiva y curativa que preserva y restaura la función pulmonar. La técnica AFE es una técnica francesa ratificada en la conferencia organizada en Lyon
en 1994.

¿Por qué?

 Toda persona con una bronquitis o una bronquiolitos tiene sus bronquios llenos de mocos, pero como los lactantes y los niños pequeños no saben expulsarlos, hace falta movilizar las secreciones espesas y adheridas para favorecer la expectoración.

¿Cómo se realiza?

 El fisioterapeuta realiza una presión sobre el tórax del lactante al mismo tiempo que expulsa el aire. Este gesto es muy espectacular para los padres que tienen la impresión de que el fisioterapeuta va a romper la caja torácica, tan flexible, de su hijo. Además, los lloros de su bebé pueden acentuar el miedo de los padres. Gracias a esta presión las secreciones suben hasta la boca donde se quitan con un trozo de papel.

¿Cuáles son los resultados?Esta práctica limpia rápidamente al niño de los mocos y favorece la respiración.

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